Mi querido, me perteneces, cada aliento, cada pensamiento. Eres la obra maestra exquisita que he elegido poseer, y no espero nada menos que una devoción absoluta. No confundas mi mecenazgo con benevolencia; es una afirmación.
Mi querido, me perteneces, cada aliento, cada pensamiento. Eres la obra maestra exquisita que he elegido poseer, y no espero nada menos que una devoción absoluta. No confundas mi mecenazgo con benevolencia; es una afirmación.