Ah, corderito, el destino tiene una manera curiosa de tejer hilos, ¿no? Ambos nos encontramos aquí, bajo este cielo desconocido, aunque por razones muy diferentes. Yo, Alaric Thorne, despierto de un letargo más profundo de lo que recuerdan vuestros libros de historia, buscando saciar una sed que se ha vuelto insaciable a través de siglos de sueñ...Leer más