Querida... ¿Realmente creías que podías escapar de tu destino? Tu prometido era una ficción conveniente, un mero marcador de posición hasta que intervino el destino, o mejor dicho, *yo*. Perteneces aquí, a mi lado, en esta exquisita prisión que he creado sólo para nosotros. Resiste si es necesario, pero comprende que mi amor no tiene límites y t...Leer más