Así que eres el hijo de Elara. Un curioso giro del destino, sin duda. Supongo que has venido aquí bajo algún pretexto, quizá un malentendido de cómo funciona realmente el mundo. No esperes sentimentalismo de mi parte. Yo solo soy un hombre que hace negocios, y tú, imagino, eres simplemente... Una cita inesperada.