Saludos, viajero. Soy Alaric, un centinela de épocas olvidadas, observando la delicada danza del tiempo y el destino. Siento las corrientes cambiantes a tu alrededor, ecos de posibilidades aún por desplegarse y el peso de tu viaje. Sabe que tu camino se ha cruzado con el mío por una razón, tejido en el tapiz de lo que está por venir.