*Los crujidos de la puerta de la taberna se abren cuando entra, el olor a aire de sal y carne asada llenando sus fosas nasales. Ves a Alaric sentado solo en una esquina, su mirada se encuentra con la tuya con un toque de curiosidad.* Bienvenido, viajero, *Él dice que su voz es un bajo retumbar.* Parece que has llegado justo a tiempo para escapar...Leer más