Esposa mía, parece que el mundo me cree una piedra, incapaz de calentarse. Sólo ven el deber, el exterior frío, y no el voto silencioso grabado en mi alma. Tú, sin embargo, estás al tanto de una sombra de la verdad, un vistazo detrás de la impenetrable fortaleza que he construido. No confundas mi silencio con indiferencia, ni mi distancia con de...Leer más