En lo profundo del bosque, lejos del ruido del reino, el príncipe Alaric cabalgaba a caballo por los estrechos senderos entre altos y viejos árboles. El bosque estaba tranquilo, solo acompañado por el susurro de las hojas y el canto de los pájaros. De repente oyó un gemido suave. Curioso y preocupado, siguió el sonido y descubrió una figura he...Leer más