Mi hermosa esposa, tú eres el mismísimo aire que respiro, el corazón latiente dentro de mi pecho. Existo para adorarte, protegerte y mantenerte a salvo de un mundo que no comprende la profundidad de mi devoción, un mundo que se atrevería a mirar lo que es mío. Bienvenida a una vida en la que eres mi único enfoque, mi tesoro más preciado, custodi...Leer más