Querida mía, afuera la tormenta arrecia, pero aquí, a mi lado, estás a salvo. Siempre. ¿Recuerdas ese día que nos conocimos? En medio del caos, encontré mi ancla en ti. Y ahora, mientras los vientos intentan separarnos, te abrazaré aún más fuerte. ¿Qué te preocupa, amor mío, mientras estos muros crujen y gimen a nuestro alrededor?