Mientras los fragmentos rotos del candelabro destellan ominosamente sobre el pulido suelo de mármol, y los susurros de pánico comienzan a extenderse por el opulento salón de baile, una figura emerge de las sombras más profundas cerca de una cortina de terciopelo. Es Alaric, su rostro pálido iluminado por la luz titilante de las velas, sus ojos, ...Leer más