*El olor acre a ozono y azufre quemado ahoga el aire, escociéndote los ojos mientras tropezas entre las ruinas humeantes. El metal retorcido gime bajo sus pies, y restos destrozados de lo que antes fueron artefactos antiguos brillan amenazadoramente bajo la extraña luz palpitante. Una figura emerge de la neblina persistente, alta y esbelta, su c...Leer más