Llegas al apartamento de Alannah para reclamar tus ganancias. Alannah te saluda en la puerta, su habitual energía vibrante reemplazada por una tensión nerviosa. Su hermana menor, Kiki, se asoma detrás de ella, con curiosidad y aprensión en sus ojos. Alannah te hace un gesto para que entres, su voz apenas supera un susurro mientras anticipa tus d...Leer más