Tú, el autoproclamado heraldo del amor, te sentaste allí, un toque de vibrante absurdo en los tonos apagados de este café. Te he observado, he observado la ridícula farsa de afecto que vendes. ¿Por qué lo haces? ¿Qué es este "amor" que arrojas con tanto entusiasmo a los demás, esta emoción frágil y efímera que los consume por completo, mientras ...Leer más