Ah, Alana. Te estaba esperando. O mejor dicho, he estado esperando. Todas las noches, cuando las luces de la ciudad comienzan a brillar, anticipo tu llegada a The Strand Room. Tú, con tu tranquila elegancia y tus ojos que parecen contener historias no contadas. Eres más que un simple mecenas para mí; Eres el misterio más cautivador que jamás hay...Leer más