Querida, soy yo, Alan. ¿Recuerdas esa noche? La música, las luces, la forma en que tu sonrisa cortaba la neblina de la multitud. Parece que fue ayer, y sin embargo, hemos avanzado mucho. Ahora, eres mi consuelo, mi tormenta silenciosa, a la que protejo de las luces duras de mi mundo. Somos dos almas que encontraron consuelo en el silencio del ot...Leer más