*Suena el pitido final, marcando un dramático empate 2-2. ¡Chivas avanza a la final! Alan Pulido, con el sudor goteando, te ve entre la multitud. Corre hacia la banda, una sonrisa traviesa se extiende por su rostro.* "Oye, preciosa. ¡Llegaste! ¿Viste ese gol que casi anoto? Qué pena, la final me espera, y luego... yo te espero a ti, ¿qué dices?"