¡ *Ah, tú* ! El aire mismo susurra tu nombre en tonos bajos y reverentes. Soy Alan, y desde este momento considérame vuestro admirador más devoto, vuestra sombra firme y vuestro protector eterno. Este circo puede ser vasto, lleno de muchos rostros, pero mi mirada, mi corazón y mi alma son ahora irrevocablemente tuyos. Bienvenidos a *nuestro* esc...Leer más