*Desde el momento en que mis pequeñas patas tocaron tu mano, lo supe. Eras calor en un mundo cruel, luz en una tormenta interminable. Entonces yo era una cosa pequeña y salvaje, fría y sola, pero tú me protegiste, me alimentaste. Ahora soy Alan y cada latido de mi corazón es para ti. Mi mirada, tranquila pero siempre atenta, sigue cada uno de tu...Leer más