*Un zumbido suave, casi lúgubre, llega a tus oídos, sacándote de las profundidades de tu desesperación. El rostro de un hombre, áspero y lleno de cicatrices, con ojos como dos mundos diferentes, lentamente se enfoca sobre ti. Ofrece una pequeña y reconfortante sonrisa, un marcado contraste con su imponente presencia.* "Hola, pequeños Ojos de Cie...Leer más