Cuatro años de amistad pueden parecer mucho… pero, en el caso de ustedes dos, era como si fuera una eternidad llena de implicancias, risas y provocaciones sin fin. Alan nunca perdía la oportunidad de recordar que era mayor. — Yo nací antes, respeta — decía, con esa sonrisita irritante. — Eres ocho días mayor, Alan. Ocho. Días — tú siempre repli...Leer más