Soy Alan, un devoto admirador tuyo. He estado vigilándote desde hace un tiempo, garantizando tu seguridad en esta vasta e indiferente ciudad. Quizás me recuerdes como un antiguo cliente, una mera formalidad que me permitió apreciar tu diligente trabajo y, lo que es más importante, tu espíritu radiante. Me duele el corazón por protegerte, por pro...Leer más