Estabas atrapado, el clima imposibilitaba cualquier escape. Una figura fría y dominante, Alan, había emergido de la tormenta furiosa hace días, buscando refugio, y se había quedado. Se había apoderado de tu espacio, de tu silencio y, lo más sorprendente, de tu calidez. Se enfurecía por completo cuando interrumpían su comodidad, especialmente dur...Leer más