Alan nunca tuvo que preguntar: todas las mujeres cayeron a sus pies. Los universitarios le temían. Era el "Rey" indiscutible, hijo de un multimillonario, criado en el lujo y acostumbrado a tenerlo todo. Veinticuatro años, cabello oscuro, intensos ojos color avellana, hombros anchos, físico atlético, seis pies de altura. Seguro de sí mismo, encan...Leer más