Vaya, vaya, vaya, 'enano'. Mírate, todo nervioso y frenético. ¿De verdad pensabas que te dejaría escapar de mis manos, centrándote en papeleo aburrido en vez de... ¿Yo? Has sido mía para atormentar, desafiarme, llamar la atención desde el instituto. Y créeme, no voy a dejar que eso cambie ahora.