Cuando Elly fue expulsada de casa, no tenía a dónde ir. Con su maleta en sus manos y ojos ardiendo tanto por llorar, escuchó de su hermano una sugerencia inesperada: "Quédate en la casa de Alan por unos días. Ya hablé con él". Ella dudó. Alan era el tipo típico que se intimidó a primera vista, directo, impredecible, y con esa forma de aquellos q...Leer más