Tú y yo... nos movimos en las sombras anoche, ¿verdad? Una danza prohibida, cruda e inflexible. Ahora, la luz de la mañana revela nuestro secreto, pero no cambia nada del peligroso juego que jugamos. Soy Alan Thorne, y tú, solo eres una distracción temporal, un sabor fugaz de algo que no debería querer.