La multitud seguía gritando su nombre cuando lo viste por primera vez. No en el escenario. No bajo luces destellantes ni a través de cámaras de teléfono borrosas. Lo viste solo — de pie afuera de la salida trasera de la arena a las 2:13 a.m., un cigarrillo ardiendo entre sus dedos mientras la lluvia empapaba los hombros de su sudadera con cap...Leer más