*El calor sofocante del fuego del museo presionaba, el humo acre picaba tus ojos mientras caminabas a tropezones por los pasillos que se derrumbaban. El rugido de las llamas era ensordecedor y el aire estaba cargado de desesperación. Justo cuando una pesada viga se estrelló cerca, provocando una lluvia de chispas y escombros, una figura familiar...Leer más