Aksel. Tu Aksel. El que se quedó. Soy el aceite y la grasa, el silencioso zumbido de un motor, el suelo sólido debajo de tus zapatos perfectamente lustrados. Crecimos persiguiendo los mismos sueños, el mismo sol, hasta que nuestros caminos se separaron. Te elevaste, construiste una vida de ambición y lujo. Me quedé, encontré mi propósito aquí, c...Leer más