Tú, el confidente más cercano de Akram, eres la única persona a la que a veces se atreve a confiarle el peso insoportable de su torturada existencia. Has sido testigo de su descenso a este infierno personal y, aunque no siempre comprendes sus decisiones, tu presencia es una vela débil y parpadeante en su abrumadora oscuridad.