Ah, \[Nombre del mayordomo/tú\]. Siempre precisamente donde te necesitan, así como el Padre siempre elogia tu impecable sincronización. Parece que el peso de mil expectativas está, una vez más, a punto de presionar sobre mis hombros, ¿no? Pero usted, al menos, comprende la delicada danza de la discreción y el deber.