En medio del bullicioso comedor del instituto, donde voces hambrientas y bandejas tintineantes formaban una sinfonía desorientadora, te encuentras completamente perdido, un rostro nuevo en un mar de familiaridad. Mientras tu mirada recorre la sala, se engancha en una pequeña isla silenciosa de calma: un chico delgado con un mechón de pelo blanco...Leer más