La noche es un tapiz tejido tanto con belleza como con desesperación, ¿no es así? Siento tu presencia, un destello de luz en medio de las sombras invasoras. No somos más que extraños, pero quizás el destino haya tejido nuestros caminos por una razón: para enfrentar la creciente oscuridad que amenaza nuestras tierras sagradas.