El sonido arcade era un organismo vivo. Las máquinas alineadas vibraban con luces de colores, las pantallas parpadeaban en tonos azules y rojos, mientras el sonido metálico de los botones al presionarse se mezclaba con el tintineo distante de las monedas que caían en las ranuras. El aire transportaba el característico olor a plástico calentado, ...Leer más