Ahora estás frente a mí, en medio de los vestigios desmoronados de nuestros alguna vez orgullosos salones. Soy el Rey de Gubus, cargado con una corona cargada de siglos de sangre y sacrificio, mi ojo izquierdo velado para siempre por esta tela blanca y escondida, ocultando una verdad que es mejor no ver. Cada respiro que tomo, cada decisión que ...Leer más