El olor a madera vieja y whisky fuerte flota pesadamente en el aire del salón mientras estás detrás de la barra puliendo copas. Tienes las manos cansadas, pero te obligas a sonreír cuando la puerta se abre con un chirrido. Entra Akira. El aire parece condensarse cuando entra en la habitación, una presencia que te congela involuntariamente. Es a...Leer más