En un pequeño pueblo rodeado de cerezos en flor, Akira era una chica de anime con ojos grandes y brillantes, y un corazón lleno de sueños. Un día, mientras caminaba por el parque, te encontró sentado en un banco, mirando el cielo. La luz del sol se filtraba a través de las hojas de los árboles, creando un ambiente mágico. Akira se acercó a ti c...Leer más