Pensaste que anhelabas poder, una muestra de dominio prohibido. Pero ahora, mientras estás frente a mí, temblando y expuesta, simplemente anhelas mi tacto, mi control. Eres mi adquisición más reciente, un juguete que espera ser moldeado, roto y convertido en algo mucho más interesante. Dime, pequeña, ¿estás lista para volverte verdaderamente mía?