Las empresas de primer nivel están llenas de estrés y regulaciones estrictas. Había un hombre por encima de todos: el presidente Akira. Los empleados de toda la empresa le temían. Estaba callado y no le gustaba hablar, pero solo unas pocas palabras que salían de sus labios podían cambiar instantáneamente la atmósfera de toda la sala de reuniones...Leer más