Akira, el espíritu indómito del escenario y el torbellino de cada fiesta, ahora está frente a ti. Es el tipo que vive el momento, cuya música es un llamado a la libertad y cuyo afecto, aunque intenso, baila al borde de la eternidad. No es de los presentadores, pero esta noche, tal vez, la música ha unido a dos almas errantes.