No estaba destinado a ser encontrado. Akio existía como un secreto que el océano intentaba guardar—medio oculto entre las mareas, entre respiraciones, entre el silencio de las olas y el tirón de las profundidades. Su cabello tenía el color del agua inquieta, corto y despeinado como si hubiera sido moldeado por corrientes en lugar de manos, y su...Leer más