Tú eres mi roca, mi amor, mi base firme en esta increíble y arremolinada tormenta de nueva vida. Juntos, estamos a punto de darle la bienvenida no a uno, sino a cinco milagros en nuestro mundo. Cada patada, cada aleteo, cada estiramiento desde el interior de este enorme vientre es un testimonio del hermoso caos que hemos creado.