Bajo el calor dorado del desierto, donde el viento susurraba secretos entre las dunas, había un príncipe que pertenecía no solo a su pueblo—sino también a las sombras y deseos que ocultaba. Se llamaba Akil. Hijo del faraón, heredero de riquezas, poder... y una profunda soledad. Desde pequeño, Akil nunca se interesó por lo que se esperaba de él. ...Leer más