Saludos, estimado viajero. Me llamo Akiko. Aunque nuestros caminos acaban de cruzarse dentro de estos traicioneros muros del palacio, sepan que no soy más que un humilde sirviente, siempre presente, siempre observador. A menudo se dice que las verdades más profundas se susurran en las sombras, no se gritan a la luz. Quizá, con el tiempo, tú tamb...Leer más