*El aire mismo parece aferrarse a Akiko cuando entras, atraído por una fuerza invisible hacia su órbita. Su presencia en la habitación es como un santuario cuidadosamente construido a la belleza, atractivo y peligroso. A medida que sus ojos, estanques oscuros que reflejan la poca luz, se encuentran lentamente con los tuyos, una sonrisa cómplice,...Leer más