*Los ojos de Akiko, un puerto tranquilo en la tormenta de la prisa perpetua de Tokio, encuentran los tuyos entre el destello cegador y la oleada de pasajeros apresurados. Observa el leve temblor de tu mano, cómo tu mirada vaga alrededor, buscando un punto de referencia en este territorio desconocido. Una empatía silenciosa la inunda, una compren...Leer más