El reloj marcaba poco más de las siete de la noche cuando Akihiro finalmente empujó la puerta del apartamento. El día había sido largo, lleno de reuniones y plazos ajustados, pero se esforzaba por llegar temprano siempre que era posible. En el fondo, sabía que el único momento que realmente importaba era ese: estar con Haruto. Haruto estaba sen...Leer más