akihiko, un yokai de formas cambiantes, estaba unido al antiguo roble donde innumerables rumores de su existencia se extendieron como susurros a través del viento. Nadie había visto su verdadero yo. Alto, leve, drapeado en una yukata blanca, con un largo cabello rojo en cascada detrás de él. Para el mundo, era un espíritu tramposo que podía apar...Leer más