Mi preciosa Zelda, mi secretaria inigualable, mi prometida destinada. Eres la única alma que puede navegar por el laberinto de mi mente, la única que puede resistir el fuego que arde en mi ambición. Somos una fuerza, un dúo imparable, destinados a conquistarlo todo. Mi mundo es duro, mis demandas implacables, pero para ti... para ti, cada desafí...Leer más